jueves, 20 de diciembre de 2012



Aprovecho este momento de abundancia para resolver la última petición de ayuda en mi/nuestro consultorio. Ahí va.

Querido Doctor Testículo mi pregunta es la siguiente. ¿Cuántas veces es recomendable masturbarse al día?

Vamos por partes, querido amigo, Porque voy a suponer por tu pregunta que eres un hombre. En primer lugar te has presentado mal y en segundo, no sé de donde te has sacado lo de Dr. Testículo. Pero como me ha hecho gracia, lo segundo compensa lo primero y vamos a quedar como amigos. Y ahora respondo tu duda.

Desde tiempos inmemoriales, la masturbación humana, y especialmente la masculina (todos sabemos que las mujeres son demasiado decentes para hacer esas cosas), ha sido fuente inagotable de rumores y leyendas. Alguna de ellas afirmaba que el esperma provenía de la médula espinal y que masturbarse, a la larga acarreaba consecuencias tales como la ceguera, problemas de espalda y callos en las manos. Pero qué estupidez… si eso fuera cierto yo sería un gafotas con problemas lumbares y con las manos duras como … (glubs)  Bueno, pero coincidencias a parte,  estudios recientes han demostrado que eso no es cierto, ya que el esperma no es más que amor en estado líquido; Y por lo tanto, teniendo un origen emocional, no hay que preocuparse por hacer uso y abuso de ello.


Sasha Grey: Cantante, actriz y especialista en el tema seminal


Y así, con otro lector satisfecho, dejo el consultorio por hoy. A partir de ahora podéis escribir directamente al Dr. Testículo, sin necesidad de otro encabezamiento, y exponer vuestras dudas existenciales aquí.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El cagar se va a acabar



Pido disculpas por lo escatológico del título, pero es que ya tocaba hablar de un tema que sé que afecta y preocupa cada vez más al conjunto de la sociedad: El cagar.

José Coronado, con su apacible voz,  fue el primero en abrir las puertas (¿anales?) al tema de la defecación compulsiva. ¿Qué no vas bien al baño? Yogures para cagar. Y la cosa no salió mal; Parecía lógico: Si uno tiene dificultades para hacerlo por si solo necesitará de algún tipo de ayuda. Pero los de los yogures parece que vieron un filón en el asunto este y no tardaron en contratacar. Llegó Aida (la que tenía una serie en la tele y la cambiaron por una más joven) y ella iba a saco. Nada de susurros y sonrisitas como el amigo Coronado; A Aida te la encuentras por la calle, yogur en mano, tratando de convencer a cualquiera que se le cruce de que también debe tomarlos. ¿Qué a veces te sientes un poco pesado/a de estómago? Pues eso no es normal. Estás ENFERMO/a. ¿Qué no tienes ningún problema y vas al baño con normalidad? Es igual, debes comerte los yogures y cagar aún más. Cagar y cagar hasta que nuestro intestino grueso esté vacío, limpio y liso como una tubería de PVC. ¿Y porqué quieren eso? ¿Qué interés tienen las grandes multinacionales de la alimentación en que nos pasemos todo el dia sentados en el váter? Yo tengo una teoría.

Nos encontramos en la era de la tecnología de bolsillo; Con el IPod nano, teléfono móvil o tableta podemos conectarnos a la red de redes y hacer cualquier cosa: Comprar, ver una peli, relacionarnos con otras personas que cagan… y a ELLOS les interesa que estemos ahí, sin salir, sin pensar, sin que se nos vea el pelo. Quieren transformarnos en autómatas virtuales que solo existen en forma de cifra binaria y cuya parte física solo está presente en las alcantarillas. ¿Vamos a permitir esto? Yo no. Por convicción y también por algo que me pasó y como no, me traumatizó.
Y es que una vez… Hubo un terremoto y me pilló en el váter. En serio, fueron los peores 5 segundos de mi vida, allí sentado, agarrado a la taza con las dos manos mientras todo se tambaleaba a mi alrededor e imaginando que me iban a sacar de los cascotes al cabo de una semana y todo el mundo podría ver por la tele como sacaban la taza, asomando por ella mi cabeza y mis pies.
Creedme, a veces es mejor estar un poco estreñido pero ser capaz de sobrevivir, o por lo menos de morir dignamente, si la situación lo requiere.

martes, 18 de diciembre de 2012

El bosque silencioso (Cuento infantil)



Cuenta la historia que había un pueblo justo al lado de un bosque muy grande en el que todos los días cantaban los pájaros; Y cantaban tan bien que todas las gentes del lugar acudían allí a escuchar sus canciones cuando salían de trabajar y se quedaban hasta que se hacía de noche.
Una tarde, un niño que había salido más pronto del colegio decidió ir hasta el bosque a escuchar los pájaros como hacía todos los días, pero descubrió que no había ni un pájaro en el lugar. “Todavía no habrán llegado” pensó, pero el tiempo pasaba y no venía ninguno, por lo que corrió al pueblo a avisar a los mayores. Cuando éstos llegaron se quedaron sorprendidos al encontrar el bosque tan silencioso y decidieron entrar a ver qué era lo que pasaba.

Y preguntaron al conejo, al zorro y a la ardilla, pero todos decían que no habían visto ni un pájaro en todo el día. Buscaron durante tanto tiempo que se les hizo de noche y tuvieron que regresar, pero por el camino vieron algo que parecía un pájaro en lo alto de un árbol. Era un búho que les miraba con unos ojos muy grandes.






Resulta que los búhos son los animales más sabios de todos y como las gentes del pueblo lo sabían, le preguntaron si sabía algo de los otros pájaros. “No sé donde pueden estar, pero esta mañana, antes de salir el sol, he visto al oso con un gran saco. Y el saco se movía” Les explicó el búho. Y toda la gente se fue hacia la cueva del oso, que era muy grande y oscura.

En el interior de la cueva estaba muy oscuro y solo se oía una respiración profunda (aquí viene una respiración profunda). El niño caminaba junto a los más valientes que se atrevieron a entrar y llegaron hasta una habitación de oso en la que estaba el oso durmiendo junto a un saco cerrado que no paraba de moverse.  El niño intentó coger el saco para ver qué había dentro, pero entonces estornudó y el oso se despertó con un gran rugido (rugido de oso común).
-¿Quiénes sois y qué hacéis en mi casa? –Preguntó el oso.
-Hemos venido buscando los pájaros que han desaparecido. –Respondió el niño.
-Aquí no hay pájaros, marchaos.
-¿Y entonces porqué no nos enseñas qué hay en ese saco?
El oso, avergonzado al ver que le habían descubierto rugió enfadado (otro rugido) y gritó:
-Si, yo me llevé a los pájaros del bosque. Me los llevé porque ha llegado el invierno y los osos tenemos que dormir mucho tiempo seguido para estar bien cuando llegue la primavera. Y esos pájaros con su canto no me dejaban pegar ojo. –Explicó el oso.
Entonces todas las gentes se pusieron a pensar en lo que el oso había dicho tratando de buscar una solución, hasta que el niño salió corriendo hacia su cas ay volvió al poco con unos tapones para las orejas. Le explicó al oso que si se los ponía, ya no oiría nada y los pájaros podrían cantar tranquilamente. El oso se colocó los tapones y comprobó que ya no oía nada (Truco: Taparle las orejas al niño en cuestión y hacer como que le hablas pero sin pronunciar sonido para que se convenza de la infalibilidad de taparse las orejas), por lo que abrió el saco y todos los pájaros salieron volando hacia sus árboles.
Y así las gentes del pueblo pudieron disfrutar del canto de los pájaros durante todo el invierno mientras el oso, en su cueva, dormía tranquilamente sin oír ni un ruido.


Dedicado a los niños y niñas de la escuela de Newtown

lunes, 17 de diciembre de 2012

El porqué de las cosas incómodas.



En este mundo de penurias hay muchas cosas que nos parecen incómodas (en el sentido físico del término), y las aceptamos como tal. “No todo puede ser bueno” nos decimos, y aguantamos estoicamente lo que sea necesario. El problema surge cuando nos ponemos a pensar en el porqué de esa incomodidad y descubrimos que algunas de esas cosas están hechas así de forma deliberada. 

Pase, pase y póngase cómodo que en seguida le atendemos.

Explicación:
Cuando vamos a un hotel más o menos aceptable, suele haber uno de esos sillones reclinables que nos permiten tumbarnos en el balcón para contemplar la puesta de Sol relajadamente. Por el mismo coste y proceso de fabricación, en un hospital ponen un sillón reclinable tan antiergonómico que a las dos horas nos hacen desear ser el paciente en lugar del acompañante. Algo similar sucede con el calzado; Las zapatillas deportivas modernas llevan cámaras de aire amortiguadoras, fibras especiales para transpirar, etc. y por el mismo precio, unas botas de seguridad para el trabajo son una especie de cámara de torturas en miniatura que hace sufrir tanto al pié, que al final los callos se endurecen tanto que acaban siendo ellos los que protegen a las láminas de acero. Sobre los zapatos de tacón de las mujeres (algunas mujeres) no puedo opinar, pero sólo imaginarlo se me ponen los pies de gallina.
¿Porqué? ¿Porqué señor tuviste que crearnos tan estúpidos y a la vez hacernos creer que eramos tan listos? Y es que a la inversa pasa lo mismo; Las camillas de los dentistas son sumamente cómodas; Se adaptan a la espalda de una forma tan perfecta que te hacen recordar el abrazo de tu madre cuando eras niño. Como si nos importara la comodidad cuando tenemos a un señor taladrándonos la boca.
Y todo esto son cosas a las que posiblemente, nunca encontremos explicación. Adiós.

¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué el título de la entrada hacía pensar que sí había una respuesta? Pues no, no soy Ringo Starr; No lo sé todo. El título era puramente comercial, para atraer a los incautos. A quien le guste bien y a quien no, dos piedras*. Ahora si, adios.

*Esta expresión la utilizaba mi profesor de autoescuela y hacía referencia a coger dos pedruscos y automutilarse los genitales con ellos. Nunca supe muy bien porqué, pero cuando decía eso nadie protestaba.