Me has empujado al pozo más profundo,
mientras estaba distraido sintiéndome seguro.
Has roto mi delicado equilibrio,
y he caído a la oscuridad y el vértigo.
Y mientras caigo me siento traicionado,
porque la misma mano que me acarició,
es la misma que me arroja al abismo.
Y mientras busco desesperado donde agarrarme,
para frenar mi frenético descenso,
no puedo dejar de pensar en tus ojos.
Me has hecho caer hacia el olvido,
desgarrando mi carne y mi alma.
Cada golpe contra las afiladas paredes,
me despoja de un pedazo de lo que he sido.
Y mientras me desnudo de mi propio ser,
pienso que tu acto quizás no ha sido tan ruin,
que en el fondo sabías que este es mi lugar.
Y mientras me acerco a mi inevitable fin,
entiendo que esto ha sido un acto de compasion,
una última muestra de amor incondicional.