Viernes
por la tarde. Tarde-Noche mejor dicho. Noche para ser exactos. Última parada de
una jornada laboral de sesenta horas. “Eso no es nada” me dicen algunos “Por lo
menos no estás picando piedra” y se ríen. Odio ver los dientes de la gente.
Viernes
por la noche, hemos quedado. Última parada y últimos comentarios
amistoso-irritantes de la semana. Entonces llega Él, me mira con detenimiento y
me dice:
-Hombre,
Capdemut, no te había reconocido… ¡Sin la melena!
-Ya.
Ehm… Me la corté hace tres años.
-No. La
semana pasada llevabas el pelo largo.
-Sí. Lo
llevaba más largo que ahora, pero no era una melena. La melena me la corté hace
tres años.
-Pero
era melena.
-¿Era
melena qué?
-Lo de
la semana pasada. Lo llevabas largo.
-Sí. Lo
llevaba más largo que ahora pero… Bah, déjalo correr.
Y
arranco el camión y allí se queda. Lo veo por el retrovisor mientras me alejo;
feliz, sonriendo, con sus dientes brillando en la oscuridad de la noche;
contento de haber tenido una conversación o algo parecido conmigo. No por mí;
le habría valido cualquiera; solo quería cerrar algún tipo de círculo
sociolaboral, mientras yo sueño con conducir hasta países lejanos, donde hablen
lenguas extrañas, y no haya posibilidad de comunicación.
No sé… Alemania, por
ejemplo.
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Y he aquí la bandera alemana, por añadir algo de cultura al blog. |
No sé porqué pero últimamente se piensa mucho en Alemania...
ResponderEliminarHe dicho Alemania por decir algo...
EliminarPodría haber sido Suecia, Rusia, Noruega... Cualquier sitio con rubias valía.
¡Ah! Pues si era por rubias yo siempre he preferido a las Luxemburguesas; están igual de buenas que las Hamburguesas pero tienen más renta per capita...
EliminarCon lo bonita que es Polonia... sigue conduciendo.
ResponderEliminar¿No me ha quedado claro si te has cortado la melena o sólo el pelo?
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